Crecer en una ciudad chica, en una cuadra donde
había muchos niños y sobre calle de tierra tiene múltiples beneficios.
Podíamos jugar en la calle sin problemas porque
no pasaba casi nunca un auto, y a la tarde después de la escuela o los fines de
semana, el frente de mi casa se transformaba en una cancha para jugar a la
matanza, o armábamos los agujeritos
para el hoyo pelota al lado de algún arbol.
Nos divertíamos mucho, éramos niños y no importaba nada más.
En la esquina de nuestra casa vivía vive
una familia con cuatro hijos, los Gómez. Nosotros nos juntábamos con los dos más
chicos porque los otros eran un poco más grandes y ya no se enganchaban en los
juegos.
Los Gómez tenían un árbol que me llamaba mucho
la atención cada vez que iba. Un árbol de “peras raras”.
El universo frutero en mis primeros años de vida
circuló entre higuera y parrales, así que todo lo demás no crecía en arboles,
si no que se compraba. Por eso, que nuestros vecinos tengan un árbol de alguna
fruta llamaba mucho mi atención.
Una tarde había ido a la casa de los Gómez y
tome la merienda con su hija. Después salimos al patio y caminé directamente a
ese árbol que daba “peras raras”. Agarré una y le hinqué el diente. Bueno, que
decir, no eran peras.
Esta fallida primera aproximación al membrillo
me alejó completamente de cocinarlo.
Siempre AMÉ todo lo que tenga membrillos, pero
nunca en mi vida entera los había comprado. Jamás me interesó prepararlos.
Decidí amigarme con la fruta cuando hace unos
días fui a mi verdulería amiga y vi que tenía unos hermosos. Compre 4.
Ahí estuvieron una semana en la frutera,
perfumando la cocina y cuando vi que o los cocinaba o morían. Entonces hice lo más fácil
que se me ocurrió. Membrillos en almíbar.
Ya sé, hay miles de recetas iguales. Pero ésta
la probé con mascabo, no con azúcar común. Quedaron increíbles. Definitivamente
estoy fanatizada con esta azúcar y con el resultado al cocinar con ella. No solo endulza, si no que agrega un dejo de especias riquísimo.
Te paso ésta receta que es muy fácil, con pocos
ingredientes y deliciosa para comer solos o con queso (mi preferido).
Ingredientes
- 4 membrillos medianos
- 200 gr. de mascabo
- 200 cc. de agua
- ½ limón
Pelar los membrillos, quitarles los centros y cortarlos en cuartos.Pasarle jugo de limón enseguida porque oxidan muy rápido.Hacer un almíbar con el mascabo y el agua en una cacerola.Agregar los membrillos al almíbar y cocinar por media hora aproximadamente revolviendo de vez en cuando.Los membrillos deben quedar tiernos pero que no se desarmen.
Preparados con mascabo los membrillos queden
marroncitos en vez de rojos como se ven en la mayoría de las fotos, pero es
solo un detalle porque de sabor pfff, riquísimos.
Si los preparas con azúcar común pone 150 gr.
en vez de 200 porque endulza más que el mascabo.
Estos membrillos están buenísimos para envasar,
pero si no, duran una semana en la heladera perfectos.
Si los preparas contame que te parecieron!!
Un abrazo fuerte!
Solo pensar en morder un membrillo crudo me paraliza la lengua...Pero me tienta tu receta, probaré si encuentro unas peras raras como la gente jajajaa!!! Esa tela que está debajo es ideal para punto cruz, me encanta.
ResponderBorrarHorrendo el membrillo crudo Nene!!
BorrarTe darás cuenta que lo mío no es el punto cruz y entonces uso la tela Aida como mantelito jeje
Yo también amo el azúcar mascabo! De a cucharadas la puedo comer! La primera vez que hice dulce de membrillo me costó horrores pelarlos y además salió sin mucho color y un gusto que no justificaba tanto trabajo... años pasaron y sigo sin volver a usarlos frescos! Pero fotos como éstas me tientan mucho, mucho Maru!
ResponderBorrarSiii te re entiendo Pau, pelarlos es un garrón.
BorrarYo te digo que para mi valió la pena. El sabor es delicioso.
Igual no es algo para preparar todos los días! Pero cada tanto un postrecito así vale.
Que rico! Yo vengo a revindicar a los pobres membrillos crudos, me pasé mi infancia-adolescencia comiéndolos así como los cosechábamos del árbol de mis abuelos. Cuestión que los pelábamos y cortábamos en trocitos y nos sentábamos con mi mamá a comerlos mientras mirábamos tv (con un vaso ENORME de agua al lado, porque si no muerte asegurada). =) Y es cierto, el azúcar de mascabo le da el toque "secreto" a cualquier preparación, me estoy haciendo muy fan de ella también. Un beso Maru! Ro.
ResponderBorrarRomi quiero que sepas que cada día te respeto más jajajaja... Tremendo lo de los membrillos crudos!!!
BorrarSi vos decís que se puede te creo, habrá que probar nomas!
nunca hice nada con membrillos asi!! que rico! y tampoco probé el azucar mascabo... quizas haga 2x1 e intente esta! ja Beso!
ResponderBorrarVero probalos, son muy ricos!!
BorrarY con respecto al mascabo es un camino de ida!! (Un secretito: cuanto más oscura mejor)